Terapia y acompañamiento para habitar tu ciclo (o la ausencia del mismo)

Menstruar (o no menstruar) en una sociedad que silencia, estigmatiza o medicaliza el ciclo puede ser una experiencia confusa, dolorosa o desconectada. Muchas veces sentimos que algo en nosotres “no funciona”, cuando en realidad lo que falla es la falta de información, de escucha y de acompañamiento respetuoso.
La menstruación es un signo vital: nos habla de cómo está nuestro cuerpo, nuestra salud y nuestras emociones. Aun así, hemos aprendido a verla como una enfermedad, una carga o un obstáculo. Esto afecta profundamente la manera en que la vivimos.
El dolor menstrual no es normal ni inevitable. Es una señal de alerta que merece atención, pero desde la medicina tradicional a menudo se ignora, se minimiza o se medicaliza sin una mirada integral. Esta falta de respuestas puede generar frustración, malestar e incluso traumas, afectando nuestra relación con el cuerpo y con partes como la vulva, la vagina o el útero.
Además, existen condiciones como la endometriosis, el síndrome de ovario poliquístico (SOP) o la amenorrea, que pueden estar sin diagnosticar o ser difíciles de integrar en la vida cotidiana. Y, por supuesto, no todas las personas menstruamos: hay personas que han suprimido su ciclo, lo han perdido por diferentes motivos, o lo viven con rechazo, disforia o ambivalencia.
Desde un enfoque feminista, inclusivo, interseccional y centrado en la salud, te ofrezco un espacio seguro y sin juicios para comprender, reconciliarte y habitar tu ciclo (o su ausencia) desde el conocimiento, el autocuidado y el respeto por tu forma de estar en el mundo.

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¿En qué puede ayudarte este acompañamiento?

¿Cómo funciona el servicio?

Ofrezco dos modalidades según tus necesidades:

Asosaramiento menstrual puntual

Una sesión breve, personalizada, para resolver dudas concretas o recibir pautas de autocuidado.
Incluye:

Terapia menstrual individual

Si lo que necesitas es un proceso más profundo y sostenido, trabajamos en sesiones regulares (presenciales u online) para abordar de forma integral tu experiencia emocional, corporal y simbólica con el ciclo.
Es un espacio para poner palabras a lo que duele, resignificar tu historia y construir una nueva relación con tu cuerpo.

Este acompañamiento está dirigido a mujeres, personas menstruantes, personas trans, no binarias o con experiencias diversas de ciclo. Si algo de lo que lees aquí resuena contigo, puedes escribirme sin compromiso.
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📷 @chocholate_psicosex

Preguntas frecuentes sobre el acompañamiento menstrual

¿Este servicio es solo para mujeres cisgénero?

No. Este espacio está pensado para cualquier persona que tenga o haya tenido ciclo menstrual, independientemente de su identidad o expresión de género. Acompaño también a personas trans, no binarias o de género fluido, desde un enfoque inclusivo y sin juicios.

¿Qué pasa si no menstruo? ¿También puedo hacer terapia menstrual?

Sí. No menstruar puede generar muchas dudas, emociones o inseguridades, y también merece un acompañamiento respetuoso. Ya sea porque nunca tuviste la regla, porque la perdiste, la suprimiste voluntariamente o estás en climaterio, podemos trabajar juntas para comprender tu experiencia y mejorar tu bienestar.

¿Por qué me duele tanto la regla si me dicen que “es normal”?

El dolor menstrual no es normal aunque sea frecuente. Es una señal de que algo no va bien. A veces puede estar relacionado con diagnósticos como endometriosis o SOP, otras veces con desequilibrios hormonales, estrés crónico o vivencias emocionales. Aquí abordamos el dolor de forma integral, sin banalizarlo.

¿Puedo hacer este acompañamiento si ya tengo diagnóstico médico?

Sí. El acompañamiento que ofrezco no sustituye a un tratamiento médico, pero puede ayudarte a integrar lo que estás viviendo, entender mejor tu cuerpo, gestionar emociones y tomar decisiones informadas desde el autocuidado.

¿Y si no tengo ningún diagnóstico pero me siento desconectada de mi regla?

No hace falta tener un “problema grave” para buscar apoyo. Muchas veces lo que necesitamos es información, contención y un espacio seguro para repensar la relación que tenemos con nuestro cuerpo y nuestra ciclicidad. Eso también es salud menstrual.

¿Qué herramientas se usan en la terapia menstrual?

Depende del caso, pero algunas herramientas que pueden aparecer son: educación menstrual, registros del ciclo, trabajo corporal, metáforas terapéuticas, narrativas simbólicas, escucha emocional y propuestas de autocuidado adaptadas a ti.

¿Es necesario mostrar mi cuerpo o tener exámenes médicos recientes?

No. Este no es un espacio clínico ni ginecológico. Tu intimidad se respeta siempre. Si tienes información médica previa y la quieres compartir, perfecto. Si no, partimos de lo que tú quieras contar y de cómo te estás sintiendo.

¿La terapia menstrual puede ayudar con mi deseo sexual o mis relaciones?

Sí, totalmente. El ciclo menstrual influye en nuestro deseo, nuestra forma de vincularnos y cómo habitamos la sexualidad. Muchas veces trabajar la relación con el ciclo también transforma cómo nos sentimos en la intimidad y cómo nos comunicamos con les demás.