¿Tu relación necesita un espacio donde respirar, cuidarse y crecer?
Sea cual sea la forma que tome tu relación —una conexión entre dos personas o más, un vínculo afectivo-sexual no monógamo, una relación queer, un modelo que no encaja en los moldes tradicionales—, es común que aparezcan tensiones que afecten el bienestar y la conexión.
Nos han enseñado una única forma de amar: exclusiva, para toda la vida, con jerarquías claras y roles establecidos. Pero muchas personas no encajan (ni desean encajar) en ese modelo. Y no por eso hay nada roto en ellas o en sus relaciones.
Este es un espacio donde trabajamos sin juicios ni recetas cerradas. Donde las distintas formas de construir vínculos tienen cabida. Donde puedes revisar con honestidad lo que duele, lo que incomoda, lo que desconcierta… y también encontrar nuevas maneras de vincularte desde el cuidado mutuo, la comunicación y el deseo compartido.
Acompaño desde una perspectiva feminista, con sensibilidad a la diversidad corporal, sexual y relacional. Y entiendo que muchas personas no se han sentido escuchadas ni representadas en otros espacios terapéuticos.
Este acompañamiento también puede ayudar en diferentes etapas de la relación:
Aquí no hay normas cerradas ni un ideal que alcanzar. Solo el deseo de acompañarte —acompañaros— a entender qué está pasando, qué necesitáis y cómo cuidar los vínculos desde el consentimiento, el deseo compartido y la escucha mutua.
Si buscas un espacio libre de juicios, que entienda la diversidad relacional y sexual como parte de la riqueza humana, estoy aquí para ti.